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Cuentos y relatos globales
ArtÃculos publicados en Alhaurin.com
Crónicas del otro Macondo” -Historias para ganarle al olvido-
Un justo y merecido reconocimiento en vida…
EL PROFESOR ALVAREZ | | Cuentos y relatos globales. 09.02.20 | Ampliar | * Estoy en deuda con mi padre por vivir, pero con mi maestro por vivir bien (Alejandro Magno)Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- El profesor Álvarez dejó su sitio desocupado entre nosotros hasta hoy para irse a trabajar a Barranquilla donde, con los suyos, reside. Y con su traslado dejó también, en mi pueblo viejo, un espacio deshabitado que, por respeto y deferencia a su rememorado nombre, no se le dio a otro…y que allí permanece en su ausencia como en la cabecera de la mesa familiar se deja la silla vacía del padre que se espera y que aún no llega para la hora de cenar… Tuve el m privilegio de ser su alumno ( a lo mejor me corrige porque no escribí su estudiante)…, quizá el único que en cuarto año de bachillerato le frustraba el placer de no saberme la poesía “Los camellos” de Guillermo Valencia diciendo… “Dos lánguidos camellos, de elásticas cervices, de verdes ojos claros y piel sedosa y rubia”…, estrofa de la que no pasaba porque yo pa’ esa vaina no salí muy bueno…Al tiempo que, en su clase, dubitativo transitaba en las formas impersonales, “poco seductoras” y correctas del verbo haber con sus: Hay, ha habido, hubo, había, habrá, habrá habido, habían, han habido… que todavía no manejo muy bien… y que dejé postergadas en mi libro de español de Luis M. Sánchez quien si se las sabía todas…entretanto él, trataba de enderezarme correctamente mis entendederas gramaticales por encima de mi lenguaje de esquina encimándome la tarea de aprenderme de Bécquer “las golondrinas” y de quienes el famoso poeta, cual pájaros perdidos, dijo: “Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán”…Pero de allí tampoco continuaba en la tristeza de que mis pobres “pajarracos”, por mi olvido, ni iban ni volvían de parte alguna… |
| Adios 'Minina' | | Cuentos y relatos globales. 02.02.20 | Ampliar |  No sé si a su muerte, hallaré las palabras suficientes para despedir a “Minina” y expresar lo que ha dejado en Carmen Rosa y en mí, durante los años que nos dio su grata compañía, centinela de los crepúsculos, caricia de músculo de acero, pelambre de la suavidad, círculo de paz girando a nuestro alrededor cuando llegábamos cansados a la casa en las tardes de verano y su presencia era la humanidad de cuatro patas con rabo, la ternura felina que en el aire se hacía amor, y la suave reverberación de la quietud diciéndonos “Miau. Miau”…. Que era su manera de decir “los amo”… Nos dejaste “Minina” tus huellas en el alma y los jardines silvestres y húmedos de “Balcones de Catalina” ahora en silencio…Allí tenías tu mesa, tu cama, tus platos, un lugar en el mundo para ti, tuyo y solo tuyo. A veces te tocaba la cabeza y tu mano con su garra que no faltaba….Con todo y tu genio de gata, fuiste una gata dulce. Alegrabas a Carmen, le sacabas rabias pero también alegrías y pechiches…En Barranquilla, mientras allí vivimos, tenías alas de pájaro y los cazabas jugando con el viento… y, escondida, en la oscuridad de la noche, tú sabías donde estaban los ratones y las ratas y los matabas y nos los mostraba y jugabas con el último pedacito de sus rabos…y la luna, con su luz, se metía en tus ojos. No sabes cómo nos duele tu muerte…Gata negra… te fuiste sin preguntarnos sin aún te necesitábamos dejándonos un vacío en el corazón y clavando con tu ausencia un dolor no sé dónde. |
| Crónicas del otro “Macondo -Historias para ganarle al olvido-
Memoria carnavalera de… LOS CAPUCHONES DE “LA NENË”
| | Cuentos y relatos globales. 25.01.20 | Ampliar | *Todos vamos disfrazados de algo a la fiesta de la muerte y de la vida. Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- En el principio, como lo dice la Biblia, en el Libro de Génesis, capítulo 1, versículo 1, siendo la más optimista de las comerciantes que en el pueblo existiera, “la Niña Nene”, para este tiempo, tenía ya colgados en su alma y casa de la Calle Grande, previo el arribo del carnaval, sus coloridos capuchones…y, entonces, los desempolvaba y, en el visible rincón de siempre, en ganchos de ropa, uno detrás de otro los exhibía, listos para ser aquillados en “ la fiesta de la vida”; vestimentas del jolgorio que, dándose un año entero para ser otra vez usados, esperando que alguien, hombre o mujer, oculto el rostro, en la picardía propia del disfraz, en el colectivo de la locura, reviviéndoles de nuevo por un milagro de Momo, de Baco y de los rones, por unas horas, con ellos puesto bailara en los salones. |
| Crónicas del otro “Macondo” -Historias para ganarle al olvido-
“Amor en el aire”… cantaba la Durcal…
| | Cuentos y relatos globales. 12.01.20 | Ampliar | *En los ojos están todas las verdades que la boca no puede decir…Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- En aquella ocasión, un sábado del mes de mayo, viajé de Juan de Acosta a Barranquilla para ver, en el Teatro Colón, a la Durcal cantar “Amor en el aire”, la película de moda, la misma que llevaba el título de la canción éxito a sus 17, y cuando yo estaría de unos 15…En mis cuadernos navegaban las fotos afiches de la Durcal…Ella era la verdad de aquel momento… La Durcal era para mí uno de esos amores imposibles por lo imposible…Solo era eso… un amor de libreta escolar donde escribía sus canciones…Con ella, con la Durcal, abrí el corazón al amor y aún no lo he cerrado… anda por ahí como que en un crucero por el Caribe… Nunca conocí a la Durcal más que por fotos; fueron durante mucho tiempo mis compañeras de cuarto asesinando noches, concibiendo besos separados por la maldad de la vida…motivo pleno de un deseo, hora menor de la madruga para quedarme dormido concurrido por su cara de niña en el afiche de la pared… |
| Crónicas del otro “Macondo” -Historias para ganarle al olvido-
La nevera de Antonio
| | Cuentos y relatos globales. 05.01.20 | Ampliar | *Agua fresca la da la tinaja, no de plata sino de barro. (Anónimo) Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Para historias, esta que así comienza… Acontece que, desde ahora y dicho con los requisitos e ingredientes del cuento, a fin de que todos conozcan este singular suceso, Antonio, en la obligatoria necesidad y ejercicio de refrescarse y quitarse la sed, tendrá que acostumbrarse a beber agua helada sacada de su nevera como desde hace algún tiempo suele hacerlo la gente civilizada y decente de Sabanalarga, su pueblo. Antes, él, la tomaba fresca y de la tinaja de la abuela quien la heredó de sus bisabuelos y estos, a su vez, de los tatarabuelos quienes fueran los primitivos dueños de la misma en la edad de barro y cuando el criollo y necesario “utensilio” del hogar, mucho más allá de la Época de la Conquista, fue considerado la más grande invención indígena junto con el desarrollo geométricamente progresista de saber nuestros nativos, el oculto secreto para dividir en dos partes estrictamente iguales, un calabazo dotando a esta (a la tinaja), de dos prácticas y útiles totumas como típicas piezas de una natural vajilla hecha de palo… lo que trajo en consecuencia la modificación total de una vida en la que la gente, en tiempos en que no existían los pozos artesianos, “acocorando” las manos, así bebiera el agua de las corrientes en los arroyos… …¿Qué por qué digo que en adelante Antonio debe acostumbrarse a beber agua helada como lo acostumbra la gente civilizada y decente de Sabanalarga? –se preguntarán ustedes- … y la respuesta es de lo más sencilla, porque las cosas tenían que suceder como sucedieron…y sucedió que él, Antonio, en consideración al progresista desarrollo de su pueblo, invitando a amigos y familiares para que fuésemos testigos de lo que ahora narro, se compró una nevera. |
| De Don José, era el burro
(Texto navideño)
| | Cuentos y relatos globales. 29.12.19 | Ampliar | Escribe Walter E. Pimienta Jiménez..- Silvestre, el carpintero, y en tal tiempo a la vez sacristán de la iglesia del pueblo en ocasiones del padre Hernández, quiso prestar, de buena fe, su burro prieto para que en este, en la novena personificada de aquella Navidad, la Virgen María, a punto de dar a luz, de casa en casa, seguida del abnegado San José, al mundo pidiera cristiana posada. Pero había un problema, el asno en referencia, era algo arisco y hosco cuando le tocaba las orejas y, de una, dando un fuerte e inesperado jalón hacía abajo, tumbaba al distraído jinete…Y ya tocaría imaginarnos lo que acontecería a la Santa Madre de Jesús de darse aquello… La “Niña Ramona”, como siempre, organizadora del bíblico evento, advertida de la mala maña del burro de Silvestre, pensó entonces en un burro manso, dócil y bueno, que sustentando con buen millo, hierba fresca y maíz desgranado, justificara lo que se comía siendo dueño de una conducta asnal intachable como paga por su buen trabajo… -Tiene que ser paciente, sosegado y pasivo, ¿Quién tendrá un burro así?- Se preguntaba ella. |
| Crónicas del otro “Macondo”-Historias para ganarle al olvido-
El gallo Juancho en la Misa del Gallo (Tema navideño)
| | Cuentos y relatos globales. 22.12.19 | Ampliar | *Era aquel un gallo que nació para que Dios, agradecido, le oyera su canto… Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Era Juancho Tejera, el gallero, quien en la misa de gallo, llevaba su gallo color giro, manso, de buena cría y estampa que, puesto allí, en el portal de Belén que la “Niña Ramona” hacía con cartulinas y papeles brillantes, en medio de la Virgen Madre, de San José y el Niño Dios, cantaba y cantaba diciendo al mundo, a las doce de una hora en que aún es noche y también comienza el día, avisaba con su potente clarín que el Rey de los Cielos acaba de nacer…Esa era su misión, para eso había nacido…para que Dios, agradecido, le oyera su canto… El gallo de Juancho cantaba en el pesebre y doy fe que las ovejas de pasta, presentes en el bíblico establo, se asustaban, no tanto así el rumiante buey que con su vaho caliente daba calor al cuerpecillo tembloroso del recién nacido. Los camellos, ni se inmutaban, venían de muy lejos, habían atravesado el desierto, venían sedientos, arribaban procedentes de oriente siguiendo con sus cabalgaduras una estrella como guía… Pero el gallo de Juancho, no venía de ninguna parte; él lo traía de su casa, era cantarín y hacía vibrar el aire de la noche fresca con su trompetazo de fiesta y, aquel 24 de diciembre, que yo lo vi, estuvo como siempre atento a su oficio de ser el primer ser viviente que en la tierra anunciara al orbe la buena nueva de tan esplendoroso día. |
| Crónicas del otro “Macondo” -Historias para ganarle al olvido-
De los matrimonios de antes, pero no de los de ahora
| | Cuentos y relatos globales. 15.12.19 | Ampliar | Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- La gente de antes, restaurando un poco la fachada de su casa; mandando a limpiar y remendar cortinas y damascos; practicando en vivo y con la ayuda de una pianola los pases del vals "Tristezas del alma", dos horas cada noche; buscando, para la ocasión, qué ponerse o, mejor, con qué vestirse; sacando de los baúles simulados y antiguos esplendores; dándole una mano de barniz a los desvencijados muebles; reduciendo en un rincón los cacharros viejos que no debían verse porque avergonzaban; ensayando sonrisas radiantes para la hora de la foto; guardando la última gota de colonia que tenían; remidiéndose la ropa por si les quedaba estrecha o ancha; comprando de remate vinos y rones de mortificación y penitencia para el brindis; embetunando zapatos tristes y sin brillo en el alma; preocupada por qué comida ofrecer y que la misma, repartida con sentido económico y de caridad alcanzase para todos; diciéndole a los niños que en ese momento se quedaran quietos en un mismo sitio so pena de recibir veinte azotes con la mirada; empeñando hasta la bacinilla que era de peltre legítimo con incrustaciones de oro bajo y sin pensar en nada distinto que no fuese el esperado suceso, habiendo previsto todos y cada uno de los naturales sobresaltos que en la vivienda de la novia se superaban a fin de que el festejo saliera bien y ninguno de los invitados al mismo tuviese motivos para criticar algún detalle, los domingos, en el día, se casaba y aquello era para siempre. |
| Elegía…
Murió mi padrino "El Churre" | | Cuentos y relatos globales. 08.12.19 | Ampliar | “La muerte es el comienzo de la inmortalidad.” (Maximilian Robespierre)Escribe; Walter Enrique Pimienta Jiménez.- Cargado de años, 98, y de congojas, rompiendo la formación de los seres vivos, y dando media vuelta a su histórica existencia, murió mi padrino “el Churre”. Me imagino se fue en dirección al cielo con la sonrisa de haber conseguido transformar su paso por la tierra en una victoria interminable derrotando pesares y aflicciones hasta la hora de su último suspiro y descargando con su postrero adiós, las contrariedades del corazón. “El Churre, quien siempre para mi vivió viviendo, tuvo motivos más que suficientes para sonreírle por más de una vez a la muerte hasta el día en que diciéndole a esta con su voz ronca: “Aquí estoy. Tú verás a ve si me llevas. Tú verás a ve qué haces conmigo”, cancelando cuentas con el pasado, con ella se marchó para siempre pero antes, ganancioso como de costumbre, le diría: “…Pero tú me pagas el viaje, o no me voy. |
| Carta de un ladrón de “Ladronera” a su primer robado (un agente de policía) Relatos de “el Mono de Atala” | | Cuentos y relatos globales. 17.11.19 | Ampliar | Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez. Estimado robado:A su aposento, un día como hoy, siendo medianoche y cuando usted y todos los tuyos dormían de lo más lindo, tuve la oportunidad de entrar como Pedro por su casa, hace diez años, ¿recuerda? Desde entonces, es fácil suponer, mantiene encendida contra mí la llama de la indignación todavía, alimentada con el combustible inacabable de la ira, el enfado y la irritación… lo entiendo. Menos mal que no me conoce. De su respetable persona (cuyo nombre y apellidos desconozco), sólo sé que es agente de la policía; si mal no estoy en el grado de coronel. ¿Qué por qué le escribo? Ocurre que ayer le vi por los alrededores de la alcaldía de “Ladronera”; era usted, sin el menor equívoco, y como no me conoce me salvé de ser capturado porque, no es mentira, se nota en el enojo de su rostro que anda buscando aún y con afán a un vulgar y miserable ladrón desconocido que, le repito, hace diez años se metió en su casa e hizo suyas algunas pertenencias de valor. No le miento, por respeto a sus canas quise entregármele porque ese ladrón no es otro que yo; pero sentí miedo no a estar tras de las rejas de la cárcel sino a una absurda injusticia que se ensañe en mi contra, rebasando los años de castigo que me merezca más allá de los límites de la condena y del valor económico que hubiese tenido lo que le robé. |
| Crónicas del otro “Macondo” -Historias para ganarle al olvido-
Vinieron los gitanos
| | Cuentos y relatos globales. 10.11.19 | Ampliar | Para cada acción hay una reacción, y la reacción de un gitano es muy jodida Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Empezaba a caer la tarde del jueves cuando volvieron los gitanos con su circo itinerante al pueblo. Hacía tiempo no venían. Recorrieron por todas las calles en medio de un ruido atronador con bombos, platillos, redoblantes y pífanos con los que anunciaban la exhibición de los más fabulosos acróbatas, contorsionistas,domadores,equilibristas,faquires, trapecistas, escapistas, mentalistas, magos, titiriteros, ilusionistas y malabaristas, jamás antes vistos. Las funciones, en vespertina y noche. Se darían en el Teatro Montecristo. Un saludable alborozo se percibía en la gente y la emprendedora laboriosidad municipal dispuso del mejor ánimo para ir a ver el espectáculo que no regresaba desde los tiempos en que un faquir se enterró vivo en mitad de la plaza y resucitó a los tres días en medio de un concierto de turpiales, canarios y azulejos que se le paraban en los hombres y los presentes, con la boca abierta, perdieron el sentido de la realidad, del milagro, de la magia o del truco sin respuesta por lo que, sustituyendo el pánico por la fascinación y el hechizo de la proeza, en voz baja, entre conjeturas y más conjeturas cambiaron la idea de la muerte por la de un largo sueño del que es posible regresar si se poseían las claves del más viejo profeta hebreo. El asombro habrían de recordarlo por el resto de sus vidas como una sugestión del diablo por lo que no faltaron aquellos que, ante lo que vieron, rezaron el padrenuestro al revés como una efectiva a seguranza inquebrantable que hiciera huir al maligno pues sintieron en el ambiente un fuerte olor a plomo y a azufre derretido. |
| Crónicas del otro “Macondo” -Historias para ganarle al olvido-
El robo de la gorra de Roque (Historia post mortem)
| | Cuentos y relatos globales. 03.11.19 | Ampliar | *Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo. A sus recordados familiares, a sus vecinos y a mis amigos de la Calle del Palenque.Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Hay robos que nunca deben hacerse (algunos, quizás, no lo discuto), pero este no; porque no fue el cometido el millonario hurto a un banco o a una prendería en medio de un violento tiroteo entre ladrones y policías, llevándose los primeros el valioso botín. Aquella vez a Roque, el de Modesto, le robaron su gorra tradicional; el símbolo de su orgullo. Su gorra de tela azul de visible logotipo amarillo haciéndole publicidad a las “Pilas Varta”. Y es que en este caso, hay que decir las cosas como son. Si para John Wayne, su sombrero era infaltable encima de su cabeza como distinción de su caracterización de hombre rudo del Oeste Americano en cada una de sus películas; si para el saludable cuáquero colorado y cachetón del pote de Avena Quaker, igual su sombrero alón fue una alegoría que le dio la vuelta al mundo en los teteros de los bebés y las coladas de los viejos de ancianato, para Roque, el de la Calle del Palenque, su inquitable cachucha azul con el logo de las “Pilas Varta”, fue una especie de meritoria corona elevada a la justa categoría de su verdadera identidad. |
| Crónicas del otro “Macondo” -Historias para ganarle al olvido-
El examen de álgebra | | Cuentos y relatos globales. 27.10.19 | Ampliar | *El álgebra sólo me enseñó, por la ley de los signos, que entre + amaba a mi primera novia, - me amaba ella… Por Walter E. Pimienta Jiménez.- A las 8:00 a.m., Santiago, el celador del colegio, sonó tres veces la campana, aviso con el cual iniciábamos el examen final de álgebra. Yo hacía cuarto de bachillerato en el Juan V. Padilla, estábamos en el mes de noviembre de 1970. Había estudiado toda la noche para aprenderme de memoria los cinco puntos de la prueba. Prácticamente estaba trasnochado. Aquel sería el examen más temido de todos. La mayoría llevaban el promedio muy bajo; otros, creo que ni sacando 4 o 5, ganarían la materia…y los que a esa altura de las previas ya hechas llevaban dos materias perdidas, perdiendo la de álgebra, se tiraban el año. Aquello fue un lunes. |
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“TIROFIJO” | | Cuentos y relatos globales. 13.10.19 | Ampliar | *Historia de un burro que se creía caballo, pero rebuznaba (Del imaginario costero)-Escribe; el Hijo de ATALA- Este “Tirofijo”, nada tiene que ver con un famoso guerrillero que existiera en cierto país y que con este apodo, hasta sus últimos días de la vida, con el pesar de sus muchos enemigos, con el pesar de los miembros del ejército, de la policía y de las autoridades, que no lograron matarlo ni capturarlo, como todo el mundo esperaba, murió de viejo en la selva atacado por una implacable diabetes tipo dos y algo prostático. Este otro “Tirofijo” aquí referido, natural de Ponedera, Atlántico, asistido y cuidado desde pollino por Rocha, era, en cambio, un burro al que su dueño nunca pudo vender, volviéndose así el cuadrúpedo una tradición de familia de suerte fatalista en el “mercado bursátil” donde se negocian toda suerte de animales domésticos y no tuvo allí, jamás, un comprador que se fijara en él… “El Niño Adbe”, sabio en estos menesteres, mediando en el caso, le sugirió a Rocha le cambiara el nombre al burro. A su parecer este le daba mala fama y prevención, aduciéndole que quizás por esto no lo vendía y que le pusiera otro; pero existía la desventaja de que como “Tirofijo” era ampliamente conocido por su estampa en los catálogos de venta asnal distribuidos por los municipios de Suan, Palmar de Varela, Santo Tomás, Sabanalarga y Campo de la Cruz, el rebautizado fuese reconocido y, así, una vez más, su venta resultaría fallida. |
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INTIMIDADES DE OCTUBRE | | Cuentos y relatos globales. 06.10.19 | Ampliar | *En octubre, antes de morir, cada hoja es una flor…Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- De los octubres de antes, me gustaba lo que yo llamo la voz callada de la lluvia. Esto lo saben muy bien los campesinos que, amparados en algún rancho del monte, bajando la cabeza, callados y respetuosos, sienten a dios presente en el chorro de las canales que se convierten en sustentadores de su fe. A Eduardo Caballero Calderón le leí alguna vez, refiriéndose a octubre, algo que decía: “Octubre llora con el corazón”…Y en mi pueblo lo vi llorar a través de las ventanas de mi casa, y en las ventanas de otras casas empañando sus vidrios…Y, entonces concibo lo que dijo Caballero Calderón: octubre lloraba a raudales sobre los tejados con lágrimas que quieren volverse mar…o rompiendo el tiesto de barro donde mi madre sembró su última mata ornamental pidiéndole la sembrara en la blanda tierra… |
| Noticias de Cártama, 30 de septiembre de 2019 | | Cártama. 30.09.19 | Ampliar | Este fin de semana se celebrará en Cártama el II Oktoberfest Valle del Guadalhorce El municipio de Cártama albergará la II edición del festival Oktoberfest Valle del Guadalhorce, un evento temático inspirado en la tradicional fiesta que se celebra desde 1810 en la ciudad de Múnich y que se ha convertido en un referente internacional, con la cerveza y la cocina alemana como principales baluartes. Este festival tendrá lugar del 4 al 6 de octubre en el auditorio del Parque Santo Cristo, siendo su inauguración el próximo viernes, día 4, a las 20.00 horas. Durante el sábado y el domingo, las personas asistentes podrán disfrutar de este evento desde las 12.00 horas. Durante todo un fin de semana se podrán visitar un total de 28 stands que se montan para la ocasión y en los que los visitantes pueden deleitarse con una oferta variada de cerveza, donde no faltarán las cervezas elaboradas artesanalmente y las procedentes de distintos puntos del mundo. Además, los asistentes podrán sentarse en las típicas mesas y bancos largos para degustar también la diversa oferta gastronómica que se ofrecerá en este festival. |
| Crónicas del otro Macondo -Historias para ganarle al olvido-
El mono de Hilda y el cuarto de la tarde
| | Cuentos y relatos globales. 29.09.19 | Ampliar | *Antes de torear, por las dudas reza…Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez. “El Mono de Hilda”, o Teodosio Arteta, dos monos distintos y un solo mono verdadero; es decir, el mismo, el de Hilda, no se ha despedido todavía del toreo, del toreo de corraleja, aclaro; porque al de plaza monumental, vestido de luces, no llegó. Tanto así que en la reciente feria de la Virgen del Carmen llevada a cabo en el pueblo, intentó volver por sus fueros y su ley no obstante aquellas dos últimas recordadas cornadas casi mortales y desastrosas que, en sendas ferias de la Inmaculada Concepción, tiempo atrás, sufriera. Al parecer, “el Mono de Hilda”, o Teodosio Arteta, dos monos distintos y un solo mono verdadero; es decir, el mismo, el de Hilda, no resiste la tentación ni la piquiña ni el prurito y el hormigueo que le dan los toros en corraleja… La verdad, yo pensé que ya él se había olvidado de esto y si esa vez, según me cuentan, no manteó y no hizo parte del cartel, fue porque las autoridades no aprobaron “las corridas”. Se creía que lo haría, la gente habla de ello en las esquinas; pero no, no hubo toros y “el Mono de Hilda”, o Teodosio Arteta, dos monos distintos y un solo mono verdadero; es decir, el mismo, el de Hilda, se quedó listo…sin saberse nunca o por el momento, si para el triunfo o para morir en esto…Ojalá sea para lo primero y para el gozo y crecimiento de su fama y en otra será…A lo mejor, “el Mono de Hilda”, o Teodosio Arteta, dos monos distintos y un solo mono verdadero; es decir, el mismo, el de Hilda, si insiste en regresar al ruedo, es porque se siente fuerte, enérgico, valiente y ágil… Considero. |
| El viaje | | Pedro Biedma. 22.09.19 | Ampliar |  Curiosamente ese día, apenas encontró retenciones en la carretera, por lo que le resultó imposible “protestar” como en él era habitual, además hubiera sido en balde, pues esta vez nadie le acompañaba en su viaje. Tampoco logró amenazar con “quedarse todo el mundo en tierra” por la carga excesiva de su maletero, con cientos de trasto inútiles, su coche no era un “tanque” y debía de cuidar muy mucho los amortiguadores, en esta ocasión solo llevaba lo imprescindible, como a él le gustaba hacer. Por no llevar no se colocó ni su reloj preferido, en un acto más de su generosidad absoluta, unos días antes se lo regaló a su nieto Pedro. Sí, ese al que tanto le gustaba “cabrear”, siempre sin malas intenciones, el mismo al que le solicitaba una y otra vez que le contase el chiste del galgo. Condujo completamente a sus anchas, por el carril de la izquierda y nunca superando los límites de velocidad establecidos, todo lo contrario, no existía prisa e iba el primero, ¿para que correr más?. Si alguno quería adelantarlo, disponía de todo el carril derecho para hacerlo, pero no, ese día nadie lo hizo, ni siquiera lo intentó. |
| Relatos de “el Mono de Atala -Porque lo viví lo escribo-
El equipo de Mingo: Asombro, niñez y fútbol
| | Cuentos y relatos globales. 08.09.19 | Ampliar | *Fútbol: seis letras, una palabra, un mundo, una pasión, un sentimiento, una ilusión…mi ilusión…Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Algunas historias son fáciles de escribir, salen de un tiro. Otras, en cambio, son demasiado complejas, escurridizas, inabordables, duras, espinosas. Esta, nace a partir de una imagen, de una fotografía que me encontré por ahí… cargada de sentimiento…Y yo la he llamado: “El equipo de Mingo”, conocido también como “el equipo de la Calle del Repaso”, aquel que todas las tardes, en la esquina de su casa como gradería, nos reunía y bajo su dirección, empezábamos a dar de patadas a un balón de cuero número tres que él nos prestaba y que inflábamos con la boca. Fue Mingo Coronell, quien para entonces viviera en casa que después fue de Mateo Higgins, quien primero viera absorto las jugadas de lujo de “Jose el de Anacolia”, quien viera mis primeras estiradas de palo a palo como portero, quien viera la marca férrea de “el Bombón”, la buena conducción de la pelota en los pies de Surí, la eficiente suplencia que de mí hacía Galo el del Conchita cuando yo no iba; los pases de “la Golera” para que otro metiese el gol como con la mano, los cabezazos de Pedrito Alba, las asistencias de Sofanor Vargas, las paredes de toque-toque entre Juan Edgardo Molina y Gustavo, el hijo de Mingo, el problema resuelto si faltaban jugadores metiendo al “Choyo”, a Romelio, a Arecio, el de Gastón, a Eduardo el “ Merocho”, a Edison el de Simón, a Jaime el de Josefa, a Juancho el de Ana y a Nianito y “el Indio”, los hijos de Feliciana…La historia nunca lo explicará, pero la Calle del Repaso o el equipo de Mingo, era imbatible… Imágenes que ahora trato de encadenar para armar esta trama y contarla… Historia que sólo yo conozco…Historia hecha voz…hecha asombro… |
| Palabras de septiembre | | Cuentos y relatos globales. 01.09.19 | Ampliar | *En septiembre, decía mi abuelo, el que quiera comer maíz que lo siembre… Texto de Walter E. Pimienta Jiménez.- Septiembre tiene guardado debajo de las caídas hojas de los árboles, el recuerdo de amores viejos… de amores de otoño. Imagen de viejo con boina gris en un parque de pueblo y sentir de corazón tranquilo, de corazón de otoño… En septiembre, los ojos se llenan del crepúsculo más rojo y del amarillo carotenoides de las hojas semimuertas que piden ser regadas con agua del alma. En septiembre, la hiedra más pegada que nunca a la pared, es una enredadera que recoge las voces lentas de los ancianos y que en el estupor del fuego, vuelve cenizas la leña… En septiembre florece el jacinto azul, dicen que es la flor de los anhelos…y de septiembre, dicen los poetas, tiene la virtud de hacer más candentes los besos como brazas…Y dicen también ellos, que en septiembre, la luna mirándose la cara, no quiere salir de los estanques… En septiembre los árboles se desnudan para cambiar de vestido antes que el invierno los encuentre sin ropa…y uno se abriga con silencios de roció y saca el paraguas por si llueve… |
| Carta de un ladrón de “Ladronera” a su primer robado (un agente de policía) Relatos de “el Mono de Atala" | | Cuentos y relatos globales. 25.08.19 | Ampliar | Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.
Estimado robado:A su aposento, un día como hoy, siendo medianoche y cuando usted y todos los tuyos dormían de lo más lindo, tuve la oportunidad de entrar como Pedro por su casa, hace diez años, ¿recuerda? Desde entonces, es fácil suponer, mantiene encendida contra mí la llama de la indignación todavía, alimentada con el combustible inacabable de la ira, el enfado y la irritación… lo entiendo. Menos mal que no me conoce. De su respetable persona (cuyo nombre y apellidos desconozco), sólo sé que es agente de la policía; si mal no estoy en el grado de coronel. ¿Qué por qué le escribo? Ocurre que ayer le vi por los alrededores de la alcaldía de “Ladronera”; era usted, sin el menor equívoco, y como no me conoce me salvé de ser capturado porque, no es mentira, se nota en el enojo de su rostro que anda buscando aún y con afán a un vulgar y miserable ladrón desconocido que, le repito, hace diez años se metió en su casa e hizo suyas algunas pertenencias de valor. No le miento, por respeto a sus canas quise entregármele porque ese ladrón no es otro que yo; pero sentí miedo no a estar tras de las rejas de la cárcel sino a una absurda injusticia que se ensañe en mi contra, rebasando los años de castigo que me merezca más allá de los límites de la condena y del valor económico que hubiese tenido lo que le robé. Lo anterior, a lo mejor, no explica las razones de mi delito y tiene usted razón al mostrarse irreductible y vengativo si diera conmigo… le presento excusas por el lastimoso episodio que en contra de sus intereses tuve que realizar… |
| Relatos de “el Mono de Atala”
-Para qué contarlo si no se ha vivido- | | Cuentos y relatos globales. 18.08.19 | Ampliar | Julia Zuleta o un lloro que Dios escucha…“Siempre voy a los entierros de los demás, porque de lo contrario ellos no vendrán al mío.” Yogi Ver.Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- La señora que vendía las flores en la puerta del cementerio le dijo que quien mejor lloraba era Julia Zuleta. La otra vendedora, la que estaba al lado, opinó que Matilde Ortiz también; pero la primera, entregándole un ramillete de frescas rosas, volvió a decirle: -Es Julia Zuleta, ahí, dentro del panteón la consigue: vestido negro hasta la cabeza, morena, frente arrugada, rostro sumido en dolores suyos, mirada color humo. Empieza agónicamente, como si el muerto fuera de ella, pero después su llanto estremece de dolor al mundo. Es la que mejor lo hace…Seguro, yo sé por qué se lo digo. Contrátela. -¿Y cuánto cobra?- preguntó él. |
| El chef de la esperanza | | Pedro Biedma. 18.08.19 | Ampliar |  Pablo se considera un ser privilegiado, ya resulta complicado en nuestro tiempo tener un trabajo, y él tenía dos. Además en ambos desarrollaba la labor con la que siempre soñó, elaborar sabrosas recetas, con la única intención de que sus creaciones resultasen del agrado de sus comensales. Durante la mañana ejercía como segundo jefe de cocina en un céntrico y famoso restaurante de Barcelona. Uno que presumía de contar con dos estrellas en una guía emblemática, solo por ese hecho, la clientela estaba asegurada durante toda la temporada. La lista de espera era inmensa y las estrictas reglas de un establecimiento de tanto caché, no permitían atender a más de veinte afortunados clientes cada día, ni uno más, ni uno menos. El precio medio por persona también resultaba digno de ser incluido en un libro, concretamente, en el de los Récords Guinness. El dueño y afamado chef casi nunca se personaba por allí, toda la responsabilidad recaía en Pablo. |
| Relatos de "el Mono de Atala"
-Para qué escribirlo si no se ha vivido- | | Cuentos y relatos globales. 11.08.19 | Ampliar | MI PELO BLANCO Vivo en paz, por eso mi pelo es blancoUn poco más allá de los cuarenta mí pelo se me empezó a poner blanco. Ahora lo está del todo. Al fin y al cabo, lo sería, iba a llegar…me abordaba… Mi pelo de mono a castaño, se fue un día de vacaciones y nunca más volvió…no quiso regresar. Sus últimas briznas las cortó, con una tijera marca “Barrilito”, Joselito el peluquero del pueblo… Alguna vez en viaje de Barranquilla a Bogotá, en avión, un puesto después del mío, una señora y su compañera se referían a mi pelo y calculaban mi edad… El blanco de mi pelo no es para mí una evidencia cruel ni inhumana…es la vida, mi vida pasando en mí, existiendo en mí…algo así como como un cuento de nostalgia… Me abroché el cinturón jugándome una vez más la existencia, mi existencia de ahora a bordo de un avión que se sabía el secreto de no estrellarse; era aquel el avión más más optimista en el aire cargado de gente que, como yo, llevaba su historia abrochada a un ceñidor, hora en que no se debe pensar en qué edad tiene uno ni los demás… |
| Historia de agosto (o de llegó agosto)
-Para qué escribirlo si no se ha vivido-
| | Cuentos y relatos globales. 04.08.19 | Ampliar | Relatos de “el Mono de Atala”…Y si un día de agosto mujer me abrazas, por favor no me sueltes…Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Agosto tiene alma de colorida y vistosa cometa de papel y, por ello, alma de niño y de abuelo niño que, por las tardes, invita a su nieto a jugar con el viento… “Llegó agosto”- decía mi abuelo y lo reafirmaba con un: “se mete por las puertas y ventanas”…Y yo lo volvía mío con mi volador de palo en la mano, corriendo para hacerlo girar cual las hélices de un avión en carrera por la arenosa Calle del Repaso, sintiendo que agosto se metía también por las mangas de mi camisa diciéndome: ¡Vuela! ¡Vuela! ¡Todo niño debe hacerlo! ¡Atrévete! ¡Vuela! La ropa que mi mamá lavaba en agosto, puesta en el tendedero casero, la secaba agosto con su brisa haciendo bailar como a un payaso, los pantalones de mi papá y las faldas de ella y de mis hermanas y mis franelas sacudiéndoles su espíritu de tela… |
| Testimonio de un dolor… | | Cuentos y relatos globales. 21.07.19 | Ampliar | …Siempre hay por quien vivir y a quien amar... Siempre hay por qué vivir por qué luchar… Algunos días no habrá ninguna canción en tu corazón. Canta de todas formas. Escribe: Walter E. Pimienta Jiménez.-. La veo tendida en su cama que tiene la confidencia de su mal. Está demolida por dentro y por fuera, en igual relación…y es mucho lo que aguanta, lo que sufre y sobrelleva… qué brava y valiente que es... Tiene un gorro puesto sobre su pelada cabeza donde la quimioterapia devastó su negro y largo cabello sin detenerse… Está cubierta de pie a cabeza. Es evidente, siente frío. Quienes la conocen no la reconocerían ahora y yo, para que sonría que vanidoso y presumido que le digo: Luces bien. Te pareces a Geraldine Chaplin en una película de invierno y con nieve que alguna vez vi… Rezo, lo hago solo, para que no se dé cuenta. Lo hago por ella, mastico en silencio mi oración y no sé si Dios me escucha…Creo que sí porque aún la mantiene con vida. A mí se me hace un nudo en la garganta…Se me sale una lágrima… y otra y aparto la cara… Está pálida y ojerosa. Nunca estuvo así en sus tiempos felices y de vida llena de vida y pegada a su máquina de coser hacía costuras para ganarse la misma vida que ahora se le quiere ir… |
| Crónicas del otro “Macondo” -Historias para ganarle al olvido-
Con el pieblo metido dentro del alma | | Cuentos y relatos globales. 07.07.19 | Ampliar |  Los que un día se fueron con lágrimas de su pueblo, no cosecharán lágrimas de olvido con su ausencia, sembrarán semilas de alegría con su regreso… Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Escuché por la radio, hace unos días, la mblemática canción colombiana “Pueblito Viejo” y, con el alma arrugada y el oficio de ponerme triste porque ahora por albures del destino estoy lejos, me acuerdo del mío, de mi pueblo, aquel de calles llenas de sol donde, de niño, le sonreía a la vida y coleccionaba, con Jaime, el de Josefa, estampillas que Teresa Picón, la telegrafista, nos regalaba…Y entonces descubrí que a su pueblo lo lleva uno por dentro, anidado en el corazón de quienes hoy allí no estamos o ya se fueron… …Y oyendo la misma canción, de mi pueblo reconstruí en la mente sus
calles, sus callejones, sus esquinas, su plaza, mi barrio, mi casa, mis
vecinos y, por lo tanto se siente uno algo viejo y ve como, sin
detención posible, ha transcurrido el tiempo bajo aquel mismo pedazo de
cielo que aún le adorna y, en el intento de una lagrima detenida, hago
memoria de que apoyado en una ventana miraba a la vecinita de enfrente
volviéndose mujer en su nombre de mujer… |
| Crónicas del otro “Macondo” -Historias para ganarle al olvido-
El padre Hernández… o cuando hubo sacerdotes de sotana y bonete
| | Cuentos y relatos globales. 30.06.19 | Ampliar | *…Y Dios le dijo: “¡Sígueme!”Escrito por; Walter E. Pimienta Jiménez.- Empezaré por el final, empezaré diciendo que en atención y cumplimiento a la sabida costumbre de cómo morían antes en el mundo los papas, el recordado y querido padre Feliciano Hernández, además de vejez, quizás murió de hipo… Al padre Hernández le gustaba usar, en medio del calor más ardiente venido del infierno y que algún día se apoderó del pueblo para no irse nunca, su sotana inmaculada de color blanco-blanco; blanco magnífico, como el blanco de su pelo, blanco de domingo día del Señor con la iglesia llena de feligreses… Siempre vi al padre Hernández sentado en la silla sacerdotal del templo poseyendo aquella celestial actitud de santo viejo con la Biblia en las manos en su larga espera de ser beatificado pues tenía para ello a Dios en el corazón y ese aire angélico de profunda serenidad que deben tener los ángeles ancianos de la mayor sencillez en la tercera edad… |
| Crónicas del otro “Macondo” -Historias para ganarle al olvido-
“El Mono de Atala”
Por la senda inolvidable de aquellas cocinas
| | Cuentos y relatos globales. 16.06.19 | Ampliar | ”Voy a cocinar”, era la mejor forma que mi madre siempre tuvo para decir a sus hijos… los amo… Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.La cocina es el sitio que más visita uno en la casa. Algo hay allí. Se sale y se entra; se entra y se sale y se regresa por algo. La vida hogareña de todos los tiempos, no sería nada sin la cocina…Ella es como el laboratorio donde, con una pizca de sal, las madres ensayan el sabor de la existencia. Yo, de niño me inventaba mi espacio en la cocina para hacer allí mis tareas escolares y estar cerca de algo que comer. Y no digan que no. Había quienes habiéndole echado el ojo a la olla tapada que dejara la abuela o nuestra mamá, haciendo que íbamos al jardín, volteando la vista, cambiamos la ruta y…”Chuácata”, cayaitos, nos metíamos en aquella aderezada y condimentada habitación de la casa, lugar que por lo general , sin extractor de humo y de tufos, como ahora, olía a ajo, a adobo de dos días, a plátano maduro, a carne salada, a cebolla, a comino y a carne guisada… Había conmigo quienes, rumbo a la cocina, en busca de un robado “bocaito”, no previendo encontrarse con alguien saliendo de esta, nos hacía detener en seco y decir a quién nos descubriera: “Ñerda, si yo iba era para el baño”…y cambiando la ruta, carraspeando apenados y mirando de paso el jardín, decíamos: “Están bonitas las flores”, consideración fuera de lugar porque dichas personas, nunca las mirábamos pues no era precisamente aquello una costumbre, ni común la ventura necia de pincharnos de vez en cuando un dedo con las espinas de las rosas… |
| Crónicas del otro “Macondo” -Historias para ganarle al olvido-
“El Mono de Atala”
| | Cuentos y relatos globales. 09.06.19 | Ampliar | Geño, un hombre que se aburre si no trabajaEscribe; Walter E. Pimienta Jiménez..- *El que no trabaja, que no coma (Tesalonicenses a la criolla 3, 10)Geño es de los que si lo ponen a hacer lo que sea, lo hace; siempre y cuando sea bueno a él y a otros… Geño se decica al trabajo honrado como norma o designio de Dios para ganar el pan como dice la Biblia: con el sudor de su frente…Y entonces hace frente a todo, y ese todo no es otra cosa diferente que a la dura vida sin lamentos ni quejas y sin un me duele aquí… Cuando muchas personas reclaman por un trabajo que no les dé trabajo ni les produzca callos en las manos; mientras otros no salen ni siquiera a buscarlo para ocuparse en algún quehacer; cuando todos quieren ser “doctores” en algo para terminar en nada… Geño Escorcia es, en cambio, del rey de todas las ocupaciones y del qué es lo que hay que hacer…Y, en consecuencia, como el trabajo bendice y me parece equivocado decir que Dios lo hizo como castigo, él, “Geño, el de Concha Luca”, gracias a su labor tiene un techo donde cobijarse y ayuda con agrado a los suyos y tiene con qué vestirse y consagra su sustento diario y, a su modo, es feliz… |
| Desde mi solera Junio, el mes de los corazones rotos
| | Cuentos y relatos globales. 02.06.19 | Ampliar | Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Nunca antes había escrito sobre el mes de junio; hoy lo hago...Junio siempre ha vivido entre el invierno y el verano...ese es y ha sido siempre su rumbo... Junio se divide en dos porciones, es la mitad exacta del año que separa lo que fue o no fue en el primer semestre y lo que será o no será en el segundo...Junio es una incertidumbre; una incertidumbre que une a esas dos mitades como un puente igualmente vacilante y desconocido... Al empezar junio, junio quiere tragarse el sol y se vuelve caluroso. Algún día, en junio, ese globo de fuego llamada por el cantor vallenato Juancho Polo Valencia como "el lucero espiritual", aterrizará entre nosotros en el mero centro del mundo y el mundo se acabará en junio... ...Pero junio, pasada la primera quincena, se vuelve amigo y fresco con el veranillo de San Juan y se hace sentir con 64 cometas al viento en el cielo del pueblo... Dicen que los barcos navegan mejor en junio empujados por los peces situándolos en puertos seguros lejos de las tormentas...
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| Carta a Atala, mi Madre Muerta | | Cuentos y relatos globales. 26.05.19 | Ampliar |  "Una madre es una persona que al ver que solo quedan cuatro trozos de torta de chocolate habiendo cinco personas, es la primera en decir que nunca le ha gustado el chocolate". Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Atala, cuánto tiempo hacía que no te escribía. Mucho, es que, el correo de la tierra al cielo creo que no funciona; claro, es una manera de disculparme…Y aunque no sé si esta carta llegará a tus manos, no importa; sentí la necesidad de hacerlo y me senté frente a la computadora para ver si encuentro en ella el mejor vocablo posible conque escribirte hoy Día de las Madres y, cuando con lágrimas en los ojos, borrosas veo las letras para escribir la palabra MADRE… ¿Qué te cuento?...Que ya tengo dolencias en el cuerpo: cosas y achaques de los humanos… Pero más me duele el alma desde la vez que aquel 25 de noviembre te vi por última vez. Y para ese dolor no hay calma… Me resulta imborrable la imagen de tu féretro bajando a la tierra para volverte tierra, lugar de donde somos…Y allí te dejamos más dormidita que nunca. Tú que eras tan madrugadora. Tú con la ternura de tu café tempranero y con esa mano milagrosa con que, tocando mi frente me decías: “Amaneciste con fiebre hoy, pero ahorita, con lo que te voy a dar a beber, se te pasa”… Y ocultabas tu rostro de aflicción para que yo no me diera cuenta…Y frotabas mi pecho con ungüento y era la dulzura de tu amor la que me curaba y me hacía dormir y me quitaba la tos… ¿Te acuerdas? |
| El Nido - Los cuentos del abuelo Cayetano | | Natividad Castejón Valero. 13.05.19 | Ampliar |  Al abuelo le encantaba llevarnos al campo a la tita Mari y a mí, cuando éramos pequeñas. Dábamos largos paseos subiendo a la montaña, respirando pureza y procurando no arañarnos las piernas con los matorrales. Mientras, la abuela hacía las cosas de la casa. Tendría yo unos 6 ó 7 años (y la tita uno menos), cuando una mañana de domingo, en primavera y en mitad del campo, el abuelo dijo: - Veo, veo... La tita y yo contestamos: - ¿Qué ves? - Pues veo, veo... un "nío". |
| Relatos de “el Mono de Atala”
-Para qué escribir si no se ha vivido-
| | Cuentos y relatos globales. 05.05.19 | Ampliar |
La ”Regalito” no era una vaca cualquieraEscribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- …”Esta es la Vaca, hay que ordeñarla todas las mañanas para que produzca leche y a la leche hay que hervirla para mezclarla con el café y hacer café con leche. “- Gabriel García Márquez (En Cien años de soledad) Yo conocía bien a la “Regalito”. Me la dio mi abuelo Hernán parida de hembra al cumplir mis ocho años de edad, por eso le puso ese nombre: “Regalito”, y con ella, cual noble y beneficiosa pertenencia, compartíamos en familia cada vez que procreaba. Era lechera, asumiendo con responsabilidad diaria la producción de sus doce litros de leche dejándole, de parte de mi papá, quien la ordeñaba, una teta a su cría. Era, además, mansa, domesticada mediante “sabios ejercicios y enseñanzas silvestres y domésticas que solo él, mi abuelo, por experiencia conocía”. Yo me sabía las mañas, las destrezas y habilidades o, mejor, las picardías de la “Regalito”, algo de lo que me hice cómplice por permisivo y condescendiente. Ella, alzaba su testuz, miraba hacia uno y otro lado, aspiraba el aire buscando un lejano o cercano olor a roza ajena y, escapándose ladina por algún portillo del potrero, emprendía la senda de su felicidad en busca de lo que le decía su inequívoco y fino sentido del olfato. |
| Crónicas del otro “Macondo” -Historias para ganarle al olvido- Demetrio, con los cuatro sentidos
| | Cuentos y relatos globales. 28.04.19 | Ampliar | *Quien quiera ver a Dios tiene que ser ciego.Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Demetrio era ciego de nacimiento; pero veía; sí, veía, veía con los demás sentidos, menos con el de la vista… O mejor, veía con los ojos del alma, que lo ven y lo sienten todo…Demetrio no era un simple ciego de esos que necesitaba siempre estar acompañado de alguien o tener un guía para saber dónde estaba. Se sabía de memoria el pueblo y la ciudad… a la que, en asuntos de negocios muy singulares e inusitados, solía ir a diario… Demetrio era un experimentado invidente; siendo a la vez un personaje de esos que pasan por la vida y dejan huella, opuesto, en este su verídico caso, a que fuese la vida la que pasara por encima de él…Esto lo hizo y lo hace inolvidable. |
| Crómicas del otro “Macondo”-Historias para ganarle al olvido-
“El Mono de Atala”. “LA NIÑA MERCE” UN DIA…
| | Cuentos y relatos globales. 21.04.19 | Ampliar | *No sabemos si los males del mundo tienen remedio hasta no ir a la botica así sea por “Dioxogen”, Mercurio Cromo” “Violeta de Genciana” y “Merthiolate”…Escribe Walter E. Pimienta Jiménez.- Preocupada porque el pueblo carecía de una botica, “la Niña Merce” un día, después de leerse de “pe a pa” durante mes y medio, y una por una, las 1.178 hojas de la trigésima quinta edición del “Formulario Práctico de Terapéutica y de Farmacología que escribieran en 1916 los doctores españoles M. Loeper y Ch. Michel, impresa por la “Editorial Bailly-Barlliere, S.A., documentado vademécum que adquiriera en viaje especial que hiciera a la ciudad de Cartagena, y con el cual aprendió a recetar y a preparar medicamentos oficiales y magistrales que los médicos locales, Arango y Torrenegra, formulaban a sus pacientes, y luego de comprar toda una suerte de medicamentos, mixturas, implementos, amén de vitrinas, mostradores, frascos y una pequeña y llamativa balanza de platillos con sus pesas por gramos , con certificado de negocio ajustado a la Ley del Timbre Oficial, en su casa de la Calle Grande, con bombos y platillos instaló e inauguró su farmacia: “La Farmacia de la Niña Merce”. |
| Relatos de “El Mono de Atala” -Si no se ha vivido, para qué escribir-
Domingo de Ramos… Memoria de un tiempo…
GOZOS Y MIEDOS DE SEMANA SANTA
| | Cuentos y relatos globales. 14.04.19 | Ampliar | *Si dejas todo en las manos de Dios, verás la mano de Dios en todo…Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- El pueblo todo, como un silencioso monasterio de la Edad Media, en Semana Santa era…Una nube celeste de oloroso incienso ardiendo en cada casa de la Calle del Repaso, se alzaba y la voz trémula de Conchita Arteta leyendo los Salmos, a la distancia se oía; mientras procedentes del monte, para regalar a los vecinos, José del Carmen Hernández y el viejo José Ángel Molina, en sus burros, una cargazón de ramos de olivo traían. Es Domingo de Ramos, un domingo de metálica y brillante luz solar… todo está limpio y huele a limpio. Salgo a la calle, la miro absorto. No hay gente. El silencio al que ya me referí, es de todos y es de nadie. No estorba el canto de los gallos ni el ladrido de los perros y se diría que en el pueblo, exento yo, ninguno vive. |
| Crónicas del otro “Macondo” -Historias para ganarle al olvido-
“El Mono de Atala”
| | Cuentos y relatos globales. 07.04.19 | Ampliar | Eran los días de las puntuales golondrinas de abril*¡Cuando retornes no olvides mi casa, golondrina que emigras! (Kobayashi Issa. Escritor y poeta japonés) Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- A finales de marzo y con algunos días de anticipación, llegaban al pueblo, procedentes de algún lugar del mundo, las puntuales golondrinas de abril que, en bandadas, por las tardes se posaban en fila sobre el alambre del telégrafo. “Buscan verano y les huyen al invierno- decía la gente… Cuando el día amanecía, alzando el vuelo, no quedaba ninguna golondrina en el tendido y, de nuevo regresarían al atardecer trayendo en sus alas el aroma de las flores lejanas y una canción de bulla en sus picos. Yo quería contarlas; eran muchas, y cuando iba por 39, perdía la cuenta. Todas, como acontecía a mis compañeros y a mí en el salón de clases de mi escuela primaria, cabían apretujadas en la cuerda de cobre…Eran oscuras y al oler la lluvia escapaban cuando la caída de una nube vuelta lluvia se volvía inminente y, entonces, se resguardaban sin aspaviento alguno en los alares de las casas, debajo de las cornisas o en el fondo de los caballetes escapando de la alegre y precisa voz infantil que en la calle, esperando el fresco chorro de las canales y tejados vecinos, decía: |
| Cayendo | | Cuentos y relatos globales. 06.04.19 | Ampliar | Escribe Fernando Gabriel Heller.- Cómo se ve todo desde aquí. Si parece que estoy mirando pequeños puntos en unos de los pulloveres que me tejía mi abuela cuando era un pibe. O mejor dicho cuando mi abuela era joven. O vivía. Los pequeños puntos se mueven, desesperados, apurándose a vivir, por si se les escapa un cliente, se pierden una venta, llegan tarde a una cita. Si vieran todo como veo yo ahora desde aquí. Ahora voy muchachos, ya llego eh!! Mierda que es largo esto, no termina mas. Volvamos a los puntos. El otro día me decía uno, no tengo tiempo ni para ir al baño. Me levanto, desayuno (bah, es una forma de decir, café hervido y punto), beso al nene, beso a la nena, beso a mujer..., no, para ser sincero la mayoría de las veces no llego a esa parte, y a la calle. La calle te mastica, te traga, te digiere y te defeca. Todo eso y mucho mas. |
| Besos furtivos | | Pedro Biedma. 30.03.19 | Ampliar | Tomó aire y suspiró, lentamente giró la cerradura que permitía el acceso a su hogar.El camino desde el portal a la segunda planta de su edificio parece tener cada vez más escalones y la altura de los mismos parecen incrementarse día a día. Inmediatamente acudió a la nevera para tomar un gran sorbo de agua fría, directamente de la botella, de todas formas solo ella la utilizaba. Tras refrescar su rostro, encendió la televisión para no verla, abrió la ventana de su sala de estar y acompañada de su abanico, tomó asiento en su vieja mecedora. El día resultó agotador, desde muy temprano llegó a casa de su íntima amiga Carmen para ayudar con los preparativos de la fiesta en honor a Luis, el marido de esta. Hoy cumplía 68 años, no faltó de nada, comida y bebida de sobra. Un buen rato de cantes, bailes y chistes y como no, unas partidas de su juego preferido, la lotería, a la que seguramente y con el transcurrir del tiempo, le falte algún que otro número. María siempre sospechaba que el 14 no se encontraba dentro de la caja de zapatos que protagonizaba el papel estelar de bombo. Finalmente brindaron con cava y comieron un trozo de una deliciosa tarta casera, preparada según una receta secreta que solo conocía Ana, otra de sus amistades conservadas desde la infancia. |
| Relatos de “El Monito de Atala” -Si no se ha vivido, para qué escribir-
Cuando mis animales hablan… (No sé si los suyos)
| | Cuentos y relatos globales. 24.03.19 | Ampliar | *Si un perro no corre hacia ti después de mirar tu rostro, debes volver a casa y examinar tu conciencia…(Woodrow Wilson) Escribe Walter E. Pimienta Jiménez.- Yo no sé si los animales aún hablan; pero en mi infancia sí. En las fábulas que en la escuela primaria con gusto leía, los hacían mágicamente hablar: Esopo en “ La zorra y las uvas”; Jean de la Fontaine, en “El gato y los ratones”; Félix María Samaniego, y “la gallina de los huevos de oro”; Tomas Iriarte, “el oso, la mona y el cerdo”; Juan Eugenio de Hartzenbusch, “el oso y el elefante”… Y hablaban tonterías, como muchos humanos hablan; hablaban cosas serias, trascendentales, importantes, esenciales y salidas de “un corazón generoso”… |
| Crónicas del otro Macondo -Historias para ganarle al olvido-
La noche en que “Richardine”, levitó al hijo de la telegrafista
| | Cuentos y relatos globales. 10.03.19 | Ampliar | Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- El hijo mayor de Teresa Picón, la telegrafista del pueblo, era apenas un adolescente cuando esto y, en ese mismo tiempo, “Richardine” era el mago de los asombros. La sala del Teatro Montecristo estaba llena aquella noche. El mago en mención ya había encantado antes a una culebra cascabel de 108 años y diez días que, asomando la cabeza y el rabo, de lo vieja tenía crin y relinchaba y que , según él, poseía un veneno letal capaz de matar de una buena vez a un pelotón de 200 soldados a los que minutos antes de la mordedura, para ver si aguantaban la prueba, hubiesen dado a cada uno tres tragos de ron compuesto de los que preparaba Jesús María Coronell, un frasco entero de curarina y cuatro tazas de té amargo con hierbas medicinales… |
| Crónicas del otro Macondo
“El Mono de Átala”
| | Cuentos y relatos globales. 03.03.19 | Ampliar | “Alla viene el cartero / ¡qué dolor, qué dolor, qué pena! /allá viene el cartero/ ¿qué noticias traerá?/ do-re-mi, do-re-fa”,…Escribe Wapiji.- Hubo alguna vez una época que el pueblo tuvo carteros; uno de los oficios más bellos del mundo que, desplazado por la tecnología, poco a poco se acaba. Un oficio que para mí se parecía al del periodista… Premiados por haber sido excelentes estudiantes al terminar sus estudios de escuela primaria, algunas administraciones municipales, en una acertada decisión de ayuda y estímulo laboral, tuvo en distintas épocas dos recordados carteros, acordes con tal actividad por lo sociables y serviciales; fueron ellos: David Jiménez Coronell (“el Yiye, cuando estuvieron de alcaldes hacia 1948 a 1950, más o menos, don Avelino Padilla, don Carlos Higgins y don Eduardo Macías), igual hizo de mensajero, Antonio Molina Arteta (“el Beato, aproximadamente de 1958 a 1960 en tiempos que hacía de burgomaestre don César Consuegra). |
| Don Evaristo Paico y sus hijos | | Cuentos y relatos globales. 24.02.19 | Ampliar | Por Luis Antonio Ismael Muro Mesones.- En el caserío de Cruz Loma, en la zona andina del distrito de Inkawasi vivía la familia Paico Quispe. Don Pedro que fue uno de sus fundadores de este caserío, tenía una familia compuesta por sus hijos llamados Julián Paico, Francisco Paico, Diego Paico y dos hijas más. Don Pedro Paico era una persona sumamente trabajadora y aquellas tierras que tenía eran propias, tuvo que esforzarse mucho para conseguirlas, también contaba con su ganado vacuno, el cual también comenzó de a poco a poco. Todo lo que consiguió lograr, lo hizo con el fundamento de formar una buena familia, su mujer también le ayudaba para lograr ese proyecto familiar, ambos esposos esperaban hacer de sus hijos unos hombres de bien, unos hombres que no solo tuvieran educación sino también buena instrucción. Todo lo que hacía don Pedro era por ellos: “ellos eran sus hermosos sueños”. Solía levantarse de madrugada para vigilar su ganado y ver cuando había luna llena sus sembríos, de cómo verdeaban haciendo olas y tumbos por el fresco viento de la madrugada iluminadas por toda la luna llena. Todo lo hacía por ellos para que sus hijos alcanzaran mejores metas de las que él pudo alcanzar. |
| Crómicas del otro Macondo -Historias para ganarle al olvido-
“El Mono de Atala”
| | Cuentos y relatos globales. 17.02.19 | Ampliar | Una mirada a… LAS CASAS DE… Sólo hay un tipo de casa ideal en el mundo: la llena de amor y de seres amados… Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Las casas de mi pueblo fueron hechas invariablemente para llevar los nombres de sus dueños y dueñas. Fueron hechas por ellos para quedarse a vivir por siempre en estas. Cierta actitud de milenarios árboles allí plantados, y que en el mismo sitio nacieron, crecieron, dieron frutos y en ese lugar murieron, les identificaba…No tuvieron por eso sus habitantes vecinos distantes y, en los patios de todos, todos los pájaros de bonito cantar en el mundo, a cambio de nada, les regalaron canciones y trinos hermosamente desconcertantes sin necesidad del encierro de las jaulas.- Las casa de mi pueblo fueron casas para las cuales nunca faltaron brazos dispuestos a colocar en ellas, a golpes de martillo, la puerta que se había caído; para ajustar la hoja de la ventana que con su par no encajaba; o para sobre la herrumbre de la bisagra oxidada, oportuna dejar caer una gota de “Aceite Tres Uno” que quitaba a la misma el fantasmal chirriar nocturno…Y para tales casas, sus dueños, sin esperar de parte de sus compañeras la familiar amonestación del: “¿Y cuándo vas a arreglar el portón? Hubo en todo momento un clavo, un cerrojo, una aldaba, una tranca o una mano de pintura que les quitara el inicio de un deplorable abandono…Y no acaeció en estas la orfandad de un poco de cemento con que coger en el techo una gotera inesperada; así como llegado el día, la última habitación de la misma, dejada unos meses atrás sin terminar, se construía… |
| "Peoresná", hoja pot hoja
-Hechos y noticias callejeras de un pueblo tan real como imaginario que puede ser el suyo- | | Cuentos y relatos globales. 10.02.19 | Ampliar | Por qué Peoresná se llama Peoresná Walter E. Pimienta Jiménez.- Peoresná se llama Peoresaná porque careciendo de todo,teniendo lo mínimo de lo mínimo, es preferible eso que no tener nada… Queda muy lejos, lejísimos y no tiene carretera; pero poseé un camino de herradura por el que se llega a ella luego de tres días y medio en burro y en cinco a pie…y entonces cuando la gente usa esta vía, dice: “Qué se va a hacer…”peoresná”. “Peoresná” no tiene industrias de ninguna clase y la gente vende bollos, plátanos, yuca, cocadas, frutas, leña, leche, queso, pan, arepas…todo para “el consumo interno bruto “y, en consecuencia, la gente dice: “Qué se va a hacer, “peoresná”…En Peorená son pocas las mujeres bonitas, casi todas son feas y como no hay para más a los hombres les toca casarse con ellas porque: “Qué se va hacer, peoresná”…En Peoresná los ricos comen y los pobres también comen, pero lo que pueden, porque: “Qué se va hacer… “peoresná”… En Peoreasná el ideal es el conformismo porque, al decir de todos[ “Qué se va hacer… peoreesná”… |
| La partida de ajedrez | | Pedro Biedma. 08.02.19 | Ampliar |  Por fin llegó el domingo, Julio se encontraba exultante de felicidad pues tocaba visita familiar, hoy vería a su único hijo Pablo y con suerte a su nieto Julian. A sus ochenta años pocas cosas alegraban ya su vida, para ser exacto solo dos, la ya mencionada visita dominical y la partida nocturna de ajedrez con su amigo de habitación al que él llamaba simplemente “mala cara”. Había sido siempre un apasionado y gran jugador de este juego, pocas personas podían presumir de haberle vencido alguna vez. A las once de la mañana y puntual como siempre, apareció su hijo, esta vez no le acompañaba Julián. Tras el beso y abrazo de rigor, ambos conversaron sobre las novedades transcurridas durante la semana, pocas la verdad. Pasada una media hora Julio le hizo una confesión a su hijo, se le notaba atemorizado y no sabía cómo comenzar a relatar lo que le sucedía. Tras unos segundos, tomó aire y comentó a su hijo que el lunes por la noche, y antes de empezar a jugar, su amigo “mala cara”, le hizo una propuesta no negociable. Esta consistía en qué si Julio le vencía, como solía hacer diariamente, le otorgaría cualquier deseo que pidiera, en cambio sí perdía, “mala cara” se apoderaría de su alma. Pablo lo escuchó, pero sin darle importancia, todos creían que ese amigo era una invención creada por su mente y alimentada por la soledad y los efectos de su avanzada edad. |
| -Historias para ganarle al olvido-
Crónicas del otro Macondo Viví mi juventud asomado a cierta esquina…
El Mono de Atala”
| | Cuentos y relatos globales. 03.02.19 | Ampliar |  “De mis disparates de juventud lo que más pena me da no es el haberlos cometido, sino el no poder volver a cometerlos”. Pierre Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- Viví mi juventud asomado a cierta esquina del pueblo en tiempos fervorosos de las románticas baladas de Sandro, Raphael, Leonardo Favio, Leo Dan, Adamo, “Los Ángeles Negros”, “Los Terrícolas”, Nino Bravo, Nicola di Bari, Gigliola Cinquetti, Estelita Núñez, Claudia de Colombia, Oscar Golden, José José, Yako Monti, Sabù, Herbert Vilard y cuando el locutor de Emisoras A.B.C. (estación radial especializada en este tipo de música), decía: “En Emisoras A.B.C., sólo estrellas: Piero, y el Piero que en su sentida canción “Vengo”, como respondiendo a alguien, contestaba…”Yo no sé dónde andará María”, con voz suave y cadenciosa en todos los radios de toda la población se oía… Viví mi juventud asomado a cierta esquina del pueblo, testigo ella de aquellos años locos, de cabello un poco largo e ideas medio hippie alentadas por las canciones psicodélicas de Ana y Jaime y Pablus Gallinazo con sus letras nadaistas…Andaba contracorriente, untado de Che Guevara, seguidor en la distancia de Los Beatles y de la bacanaerìa de Romelio jalándose de Lusito Rey su canción favorita: |
| El mejor padre del mundo | | Pedro Biedma. 02.02.19 | Ampliar |  El día resultó agotador, por fin llegó a casa, casi sin fuerzas abrió lentamente la puerta y arrastrando sus doloridos pies, Juan cruzó el pequeño vestíbulo, tras un breve suspiro, depositó las llaves en el lugar de siempre. Nadie se percató de su presencia, como era habitual, en cambio él sí oyó las voces provenientes del dormitorio de su hijo donde este conversaba con su madre, las distancias eran muy cortas en su humilde vivienda. Sí de algo podía presumir Juan era de su afinado oído, prestó atención a lo que decían y lo que escuchó no fue nada agradable. Su hijo Javier explicaba a Isabel la razón por la que nunca invitaba a sus amigos a casa, le confesaba que se sentía avergonzado solo con el hecho de imaginar que su padre hiciese acto de presencia vestido de barrendero y sus afortunados compañeros lo vieran y descubrieran la verdadera profesión de Juan, él se había inventado un padre Ingeniero de una importante empresa, es decir, algo a la altura de la función que desempeñaban los progenitores de sus amigos. Además no les podría explicar que su padre no ganaba el suficiente dinero para comprarle la consola de moda con la que jugaban alternativamente de casa en casa, él siempre se inventaba alguna excusa cuando le tocaba el turno. Siguió hablando y confesando sus temores, su habitación estaba decorada con muebles muy simples y algo anticuados, muy distintas a las de sus amistades que eran enormes, modernas y no les faltaba el más mínimo detalle. |
| Crónicas del otro Macondo. -Historias para ganarle al olvido-
“El Mono de Atala”. SOFANOR, UN HIJO DEL FUTBOL…
| | Cuentos y relatos globales. 27.01.19 | Ampliar | *Escribe en tu corazón que cada día es un partido de fútbol y que el de hoy ya lo ganaste… Escribe; Walter E. Pimienta Jiménez.- ¿Cuántos sueños no ha parido la cancha de fútbol de la Calle del Palenque? Tú, Sofanor, eres uno de ellos…o, mejor, eres un hijo del fútbol a quien, desde aquí, a la sombra de un palo de trupillo, por el costado que da a El Vivero, poniéndome la mano en la frente como visera, estoy viendo jugar y pasar el balón de primera en máximo uno o dos toques por la punta derecha, arrastrando al defensa que te cuida, esquivando al uno y al otro; haciendo quites y amagues que despistan al gordito del equipos de Barranquilla al que enfrentas y que te marca. Eres un man virtuoso, tienes lo tuyo… el fútbol colectivo; te mueves por toda el área, resultas creativo en las dieciocho…Estás metido en la película…Veo tu incontrolable sombra de futbolista inquieto y travieso pescando un error del defensa central y, tenga, lleve…¡Gooooooolllllll! Veo tu gambeta larga, tu fuga entre dos que no te alcanzan…Tu fuerte cañón con ambas piernas y lo mortal de tu tiro libre directo por el costado diestro buscando uno de los ángulos superiores la portería rival o el cabezazo de palomita de Carlos Mario jugando a la seña de todo goleador. |
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